SER MADRE es maravilloso… ¡y agotador!

He recuperado esta imagen que fue tan usada en discapacidad, porque creo que respecto a las bajas de maternidad y paternidad los políticos están perdiendo el enfoque, una vez más. Sí, muy bonito ser padre, pero el cuerpo que pasa el parto es el de la madre, la persona que necesita recuperarse es la madre, la persona que amamanta al niño es la madre, luego su baja de maternidad, debería, por lo menos, ser el doble que la del padre. Porque, además, el bebé la necesita. Durante 9 meses ha sido su “hogar”, es el olor que conoce y la voz que le calma.

Está estudiado que existe la exterogestación, porque todas las “crías humanas” nacen “prematuras” y necesitan 9 meses más para desarrollarse a nivel cerebral. Luego, mínimo esos 9 meses, sus madres deberían estar con ellos. Para mí, durante la primera infancia, es decir, los 3 primeros años de vida, los niños deberían estar con sus madres. ¡Ojo! Ni estoy diciendo que la baja de maternidad debería durar todo ese período, ni que la madre tenga que estar con el niño 24/7. En absoluto, la madre necesita tiempo para ella misma, para aprender como madre, para desarrollarse como mujer, para emprender como trabajadora, para disfrutar con sus amistades, para compartir tiempo con su pareja o para no hacer nada más que respirar. Pero sí creo, que debería tenerse en cuenta en los tribunales a la hora de dar a la ligera, custodias compartidas antes de esa edad, porque están perjudicando a los niños.

Ayer he leído en una noticia que “el ICAM reivindica secciones especializadas en familia en todos los nuevos Tribunales de Instancia”. Ojalá sea cierto y empiece a llevarse a cabo. Que empiecen a estudiar los casos concretos. Que TODOS los implicados pasen por una valoración psicológica de expertos para no obligar a los niños a estar atados a narcisistas violentos durante años.

Creo que aún en el sistema judicial los que llegan a jueces son “hijos de”, “hermanos de”, “primos de”, en resumen, “familia de”, en lugar de los profesionales mejor cualificados. Señorías, falta formación y sensibilidad. El maltrato psicológico se les está escapando entre los dedos y está desencadenando (y me voy a centrar en los niños, porque entiendo que, como dice una buena abogada que conozco, “los jueces no están para educar a padres”. Y las madres deben desculpabilizarse, porque cayeron en las redes que un narcisista violento y misógino (en algunos casos, incluso un homosexual encubierto, al que su supuesta hombría le lleva a no reconocer ni aceptar sus verdaderos gustos) que tejió ante sus ojos otra realidad y las hizo sufrir y perderse durante años. Y hablo de la mujer, porque suelen ser la mayoría, pero también hay hombres que sufren maltrato psicológico de mano de sus parejas, téngase en cuenta). Al final esos narcisistas violentos solamente quieren atacar a la persona que se les escapó, esos monstruos solo quieren seguir haciéndoles daño, y lo único que tienen para atacarlas son los hijos. Por eso luego, se llevan ustedes las manos a la cabeza cuando aparecen noticias tipo “el padre mató a las hijas” o cuando vuelven ante sus tribunales porque han pegado a los niños. Son gente VIOLENTA, CREEN QUE LO HACEN TODO BIEN, NO SE PLANTEAN EL CAMBIO, SOLO ATACAN. Los niños lo están sufriendo día tras día, y esos encuentros les desregulan, les generan ansiedad. Por favor, no caigan en la creencia errónea de que “los niños son muy resistentes, no se enteran, se adaptan”, al contrario, los niños son más susceptibles al trauma, porque tienen menos estrategias para enfrentarse a ello, y quien les está haciendo daño es su padre, que en teoría debería ser cariñoso, luego les crea una disonancia cognitiva, y puede que acepten que merecen ese trato, que eso es lo normal. Porque esos psicópatas “venden” que discutir a gritos es “lo normal”, que te insulten “es lo habitual”, que se den golpes “es lo normal”, y ¡NO! NO ES NORMAL A MENOS QUE SEAS UN VIOLENTO.

Volviendo a la noticia,  insisten en un modelo más humano, y me llamó la atención, que mencionan el miedo. Efectivamente, como indiqué en mi entrada anterior, irte de tu propio hogar porque tienes miedo de cómo pueda actuar la persona violenta y descontrolada con quien convives, es una de las experiencias más duras que puede pasar una persona. Tu hogar debería ser tu faro, tu lugar seguro, tu sitio para ser tú. Cuando tienes miedo de cruzar esa puerta porque puedes ser agredida, porque te niegas a que tu hijo crezca en ese entorno de violencia, es muy duro, y los procesos judiciales desgastan mucho a los agredidos. Parece que, a día de hoy, se esté premiando en los tribunales a quien mejor miente, quien mejor engaña al juez durante su turno, y sus Señorías, suelen ser quienes no están afectados psicológicamente por la situación vivida quienes mejor les convencen. De modo que, reitero una vez más, ojalá esa sección de Familia que intentan crear, llegue a ser cierta y efectiva. Por el bien de los niños. Porque ellos también tienen miedo, porque los violentos narcisistas son manipuladores expertos, que les susurran frases al oído, y ellos no saben distinguir si las amenazas contra mamá se harán efectivas o no, si las mentiras sobre ellas son ciertas o no. Con el tiempo lo saben, porque pone a cada uno en su lugar, pero ya lo han vivido.

Recuerden que esos niños serán los ciudadanos del mañana. Si el modelo al que les dejamos expuestos son hombres violentos, misóginos, manipuladores y narcisistas, tendrán ustedes a la siguiente generación también sentada en el banquillo ante los tribunales. Y, por suerte, gracias a Dios o a la biología, no se crían en el mismo entorno, tienen a sus madres para darles otro punto de vista, para enseñarles valores reales y positivos, respeto, tolerancia, humildad, amor… No serán criados al 100% por esos monstruos y ese es el contrapunto y la esperanza. Por eso es importante que, como madres, os alejéis de ese ambiente tóxico, lo antes posible, todo momento es bueno para escapar de esa situación y empezar a florecer de nuevo, más fuertes y más sabias. DENUNCIAD LA VIOLENCIA. Sea cual sea el resultado, denunciadla. Es el único modo de pararla. Si las buenas personas se quedan calladas, vencerá la oscuridad.

Por ello, la figura del padre puede ser importante o no. Quienes tienen la fortuna de contar con un compañero cariñoso y empático, podrán dividir tareas y organizarse. Los niños tendrán el ejemplo de hombres buenos. Hombres que entienden que biológicamente su función es cuidar de su compañera. Cuando hacen la comida, limpian o tiran la basura, NO ESTÁN AYUDÁNDOLA, ESTÁN CUMPLIENDO SU PARTE. Porque ellos no pueden amamantar al bebé, porque es más fácil calmarlo para la madre, pero ella necesita descansar, y la función de su Compañero es cuidarla. Igual que ella está cuidando del bebé. Son tres piezas fundamentales, pero pueden ser dos, y cada vez son más las mujeres que deciden ser familias monomarentales.

Me gustaría saber, si un hombre por el mero hecho de haber sido padre tiene derecho a la baja de paternidad, pese a que su mujer se haya separado de él por maltrato psicológico (que puede haber sido archivado por el sistema, pero es igualmente real), o se ha divorciado; luego, ese individuo no está criando a su hijo, ¿no deberían por coherencia con este hecho, tener derecho a la misma baja los donantes de esperma cuando se emplee su muestra? A mí me parecía justo. Aunque lo que no me parece ni justo, ni sensato, ni honesto, es que los monstruos que describo en primer lugar la disfruten, cobrando, a mayores su buen sueldo de la empresa para la que trabajan. Invito a quienes lo regulan a darle una vuelta, solo por hacer un pensamiento sobre el tema. Sería interesante plantear que, en esas situaciones, la madre fuese quien disfrute la baja, ya que es ella quien está criando al bebé, cuidándole, pagando las facturas y haciendo malabares con cuchillos para trabajar y llegar a fin de mes.

Ser madre es tan hermoso como agotador. Es duro. Tiene cientos de momentos hermosos, tantos como momentos cansados. Genera dudas, genera inseguridad. Te sientes en una montaña rusa (fuera ya del tema hormonal que entraña el período del embarazo y el parto). Las madres que deciden amamantar a sus bebés, y pueden hacerlo pasan los primeros meses “atadas a la cama” y te sientes “una teta”. Necesitas tiempo para ti, pero cuando lo tienes, o te vas a trabajar, la subida de la leche se encarga de recordarte que hay un bebé esperándote y vives con el sacaleche en la mano si no estás con él. Es cansado, pero tienes una gran recompensa.

Digo quienes quieren y pueden, porque es una decisión personal y es respetable cualquier opción, y porque a veces no se trata de querer o no, se trata de circunstancias. Si quieres hacerlo, porque conoces los beneficios, y no puedes, porque no produces suficiente leche, porque tienes una mastitis, porque surge algo tras el parto que lo impide, por lo que sea, no te sientas culpable. Los bebés de leche de fórmula sobreviven igual y puedes aportar toda la parte afectiva de otro modo, tu bebé estará bien y sano. Tienes que aceptarlo y recolocarte, pero puedes hacerlo. Confía en ti, en tu instinto y en el bebé, esa personita también sabe.

No todo son Unicornios y Arcoiris. A veces vas con el bebé de paseo y, principalmente, las mujeres mayores, con su buena intención te dicen “es la mejor etapa, disfrútala”, y tú, con tus ojeras y tu cansancio (si eres familia monomarental multiplicado por dos, porque eres a mayores tú sola quien haces todas las tareas de la casa, más tu trabajo para sobrevivir y pagar las facturas; y si encima tu familia está lejos, por lo que tienes un “pequeño bebé pegatina” que tienes que llevártelo incluso al baño) piensas “pues estoy deseando que sea capaz de agarrarse al cuello”, pero contestas “sí, es una etapa hermosa” jajaja Y después deseas que pueda andar, para al momento desear que vuelva a ser el tronco del primer mes, que se quedaba quieto dormidín donde lo posabas y evitar los peligros de cajones y puertas.

Todas las etapas tienen sus momentos fantásticos y sus momentos de desquicie. Acepta ambos y permítete sentir las emociones que te generan. Si te sientes sobrepasada pide ayuda, siempre hay otra madre que te comprende, que puede ser la tuya; si tienes pareja y buena relación, la de él; una vecina, una amiga, una compañera del trabajo que de pronto sientes más cercana… Pide ayuda y respira un momento, porque luego seguirás más fuerte. A veces solo decirlo en voz alta ya recoloca.

Para finalizar, hay dos canciones que adoro respecto a la maternidad, las comparto con todas vosotras, MADRES, MUJERES, AMIGAS, TRABAJADORAS, HERMANAS, GUERRERAS, LUCHADORAS, una es La cara amable del mundo de Rozalén, la otra es el Viaje de Conchita. MUCHA FUERZA. SEGUIMOS ADELANTE. MUCHAS GRACIAS A TOD@S MIS AMIG@S QUE SIGUEN SALVÁNDOME. ESTAMOS JUNT@S EN ESTE VIAJE. OS AMO.