Suelta lo malo para dejar espacio a lo bueno

Hoy es un día muy especial para mí, porque hace un año, mi hijo me dió la fuerza de huir por fin de años de amargura, desamor, violencia, tristeza, y hemos logrado florecer de nuevo. Ha sido un camino duro (aún estamos), en el que ves realmente la falta de empatía, de respeto, de humanidad, en esa persona con quien habías creado falsas esperanzas en proyectos, y en el proceso en general.

Es importante apoyar a las personas en mi antigua situación a cambiar, a salir, a huir de esa violencia. Luchad por vuestros hijos y por vosotras mismas, para soltar esa soga (con este sistema judicial, si tenéis hijos solo la aflojais, pero os prometo que ya es mucho más de lo que vivís ahora). Merecéis ser felices y que vuestra Luz vuelva a brillar.

Si contáis los días felices y la mayoría son oscuridad (gritos, golpes, portazos, faltas de respeto, luz de gas…) HUID de ahí!! Convivís con un misógino, violento, mezquino y miserable que está muy lejos de merecer que nadie le quiera. Mucha fuerza! Del lodo también se sale.

Hoy digo adiós a ese monstruo, él queda aquí. Aunque por respeto al hijo común, debes ser cordial, cada día está un poco más lejos y tú eres un poco más feliz, os lo garantizo. Mucha fuerza a todas las personas que salen de un pozo, sea el que sea. SIEMPRE HAY ALGUIEN QUE TE AYUDA y cualquier momento es bueno para cambiar a mejor.

Feliz Navidad, a mis amigas Lorena (no me llega esta vida para agradecerte las veces que me has salvado del abismo), la Familia E³ (Fany, por ayudarme en el postparto, por ser mi tribu en la crianza, y en «los sustos» que vamos aprendiendo), Elvira (mi compañera en la pérdida y en la maternidad) y Ana, por acogernos en su hogar cuando quedamos sin nada y ayudarme con la mudanza.

Feliz Solsticio a mi Amiga Francis. Suerte en tu nuevo comienzo y tu nuevo enfoque.

Feliz Existencia a mi Amigo Francis (gracias por ver siempre el lado positivo, la enseñanza, por sentir y por esos abrazos que recargan cuerpo y Espíritu).

Feliz Hannukah, que comienza hoy. Es tiempo de milagros. Nosotros lo tuvimos, solo necesitáis fuerza y tiempo, eso también pasará.

Gracias a Pablo Duque, por ser tan buen maestro, no solo en la neuropsicología, y una gran persona. Sigo tu consejo, hoy desaparece de mi vida.

Y, aunque jamás llegue a leerlo, gracias infinitas a mi madre, por dejar su vida aparcada durante meses y salvarnos a X y a mí, haciéndole reír cada día que estuvo con nosotros, pese al dolor que ella sentía.

Tendré presente las palabras del libro de Charles Dickens: «cada fracaso en la vida te enseña algo que necesitas aprender», pensaré que yo también soy «lo suficientemente sensata para aprender de él».